El marketing mundialista argentino como disciplina creativa nació tarde. En el 78 y el 86 había auspicios, no campañas ni grandes publicidades. En el 94, los jugadores aparecían con gorras de sponsor en las entrevistas y grababan comerciales para las AFJP en la concentración. El salto cualitativo llegó con Francia 1998, cuando la industria publicitaria local alcanzó la madurez y comenzó a realizar piezas memorables.
De 2026 no incluí ninguna, pero si te interesa podés ver mi artículo sobre la Guerra de Hamburguesas entre McDonald´s y Mostaza.
Este es mi top 10. Piezas técnicamente increíbles y también un poco de mi nostalgia.
Aclaración necesaria: técnicamente no es una publicidad mundialista. Fue creada para la Copa América 2004. La incluyo igual porque es imposible hacer este ranking sin ella.
El spot recrea el relato italiano de la semifinal del Mundial 90, cuando Argentina eliminó a Italia en penales. Hay un detalle que muy poca gente sabe: esa transmisión nunca existió. Fue ficción pura.
La frase “Siamo fuori della copa” no fue dicha por ningún relator durante el Mundial de Italia 1990. En realidad, es una creación publicitaria de Andrea Prodan (músico y hermano de Luca Prodan), quien grabó esta voz en offpara la publicidad de Quilmes.
Una mentira tan bien contada que durante años todos creyeron que era real. Y eso es exactamente lo que la hace grande.
Para Qatar 2022, Adidas juntó en un mismo spot a todas las versiones mundialistas de Messi: el de Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022. Cinco versiones del mismo jugador en distintos momentos de su carrera, pasándose la pelota.
Creíamos que Qatar podía ser el último Mundial de Messi y su gran oportunidad de alzar la copa. Fue un tributo al capitán que siempre lo siguió intentando.
No es una publicidad sobre Messi. Es una publicidad sobre el camino recorrido para llegar a ese momento.
Hay canciones de publicidades que nunca las vas a recordar; otras duran una temporada. Y hay canciones que 28 años después las seguís tarareando. Esta es una de esas.
Francia 1998 fue el primer Mundial que disfruté con conciencia. Y esta canción me marcó como a millones de argentinos de mi generación. Quilmes entendió algo que pocas marcas logran: que la mejor manera de instalarse en la memoria no es con una imagen, sino con un sonido.
“Gol, gol, gol, en tu cabeza hay un gol.” Ocho palabras. Un jingle que se volvió eterno.
Una de las jugadas publicitarias más inteligentes de la historia mundialista argentina. El Mundial de Brasil 2014. Un año antes, el Papa Francisco había visitado Río para la Jornada Mundial de la Juventud y pronuncia una frase que recorre el mundo: “Hagan lío.”
Esa frase, dicha en Brasil por un Papa argentino, era el mejor aliento posible para la Selección en el Mundial de Brasil. El spot toma el discurso de Francisco y lo convierte en arenga. El juego de palabras entre “Hagan Lío” y el nombre de Messi es brillante.
Un Papa argentino, un discurso dado en Brasil, una frase con doble sentido. Todo perfectamente alineado. Y encima de visitante.
Si tuvieras que mostrarle a alguien de otro planeta cómo son los argentinos con el fútbol, le mostrarías este spot. La idea es simple: afuera están mejor que en Argentina en un montón de cosas, y esas diferencias nos cuesta creerlas.
Pero qué pasa si damos vuelta la idea y tratamos de pensar cómo nos ven desde otros países a nosotros en relación al fútbol. Pasión sin límites. Nos llenó de orgullo y se hizo “viral”, antes que supiéramos qué era algo viral.
Argentinidad al palo en una clase de identidad nacional.
Cuesta saber si es una publicidad o un cortometraje. Una animación digna de una película. Gatorade hizo una producción animada de más de cuatro minutos sobre la vida de Messi: Newell’s, los problemas de crecimiento, Barcelona, las finales perdidas con la Selección.
Para Rusia 2018, cuando Messi todavía no tenía la Copa, el spot tenía una carga emocional extra. Era buscar la revancha de la final perdida en Brasil. Este spot no solo es hermoso de ver. Es una gran apuesta animada, superando lo convencional.
Heart of a Lio no vende Gatorade. Cuenta la historia de superación de Messi. Trata sobre no bajar los brazos.
Salió semanas antes de Qatar 2022 con una idea arriesgada: buscar parecidos ridículos entre 2022 y 1986. La hora de la final, la posición de Júpiter, la lluvia en navidad. Por si fuera poco, un clásico sonando de fondo.
Y entonces Argentina salió campeón. Una publicidad sobre coincidencias ridículas se convirtió en profecía. Lo que era un chiste se volvió real. Y en esta copa, mirá si no nos vamos a volver a ilusionar.
¿Es la mejor del ranking? No. ¿Es creativa? Si. ¿Trajo suerte? Elijo creer.
Hay una foto que define al fútbol argentino mejor que cualquier gol. Se llama “El Abrazo del Alma” y la publicó El Gráfico en 1978: un hincha sin brazos que abraza al Pato Filiol y el Conejo Tarantini después de la final. Coca-Cola la rescataron para Brasil 2014 y construyeron el reencuentro de sus protagonistas, casi cuatro décadas después.
Fue el video más visto en YouTube Argentina durante 2014. No fue el spot más creativamente revolucionario del año. Fue el más humano. Y en publicidad, como en fútbol, a veces lo más simple es lo más poderoso.
Esta publicidad no vende Coca Cola. Vende la sensación de que el fútbol nos une de una manera que ninguna otra cosa puede lograrlo.
No sé si es objetivamente la segunda mejor publicidad mundialista argentina. Pero en mi ranking personal está acá y no la muevo. Porque cada vez que la escucho vuelvo a 2002, al clima de aquel país que esperaba con toda su ilusión a la Selección de Bielsa. Candidata. Favorita. Segura de llegar lejos.
Cuando Argentina quedó eliminada en grupos en uno de los mayores fracasos de la historia reciente, la publicidad quedó como el recuerdo más amargo de esa ilusión. Probablemente fue lo mejor que nos dejó ese mundial.
Soy de la generación que no vio los primeros mundiales que ganamos. Fueron muchos años de espera. Esta publicidad es un recuerdo de esa nostalgia y la espera que un día terminó.
Todas las anteriores son grandes publicidades. Esta es otra cosa. No es solo una publicidad, es una campaña completa. Fines de 2017, Argentina al borde de quedar afuera del Mundial de Rusia. El gerente de marketing de Noblex lanza una campaña que nadie aprobaría en una reunión de directorio: devuelven el dinero de todos los televisores vendidos si Argentina no clasifica. El riesgo era descomunal. Y esa fue la mejor publicidad: una marca que creía aún en las malas.
En cada partido, el nombre de Noblex se convertía en trending topic. La gente no hablaba del partido: hablaba del gerente. Se hacían memes. Argentina finalmente clasificó al mundial.
Noblex ganó más de 45 premios internacionales, dos Leones de Oro en Cannes, se convirtió en caso de estudio, en libro y en película protagonizada por Leonardo Sbaraglia.
Para Qatar 2022 relanzaron con “Paga Dios”: si Argentina salía campeón, devolvían el dinero. Argentina salió campeón. Noblex pagó un millón de dólares. Y no le importó nada.
En la previa del mundial de Estados Unidos, Canada y México 2026 repitió la fórmula. Equipo que gana no se toca, así que mantuvieron la apuesta con la campaña “Si pasa lo que todos queremos que pase”.
Esta no fue solo una publicidad. Fue una campaña que se convirtió en parte de la historia argentina. Esta es la mejor publicidad mundialista de la historia argentina.
Este es mi top 10. ¿Te parece que faltó alguna en la lista? ¿Cambiarías el orden? Contame en los comentarios.
En Argentina, discutir de publicidades es casi tan apasionante como discutir de fútbol.
Director de Made in Córdoba – Estratega en marketing y fanático de las publis mundialistas.
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